A pesar de que ya me titulé y hasta trabajo en el ramo de mi carrera principal, sigo siendo estudiante de la otra licenciatura que comencé a la par con la primera. No me agüito, ahora que se pone más retadora es que la encuentro más valiosa. Alguien me mencionaba que en realidad, Administración de Empresas es útil hasta para la vida misma. Esa persona no se equivocó. En todos lados veo todo lo que he aprendido acerca de "comportamiento en la organización", "economía" y hasta "estadística administrativa".
Al inicio de las dos carreras la gente si me preguntaba (a propósito de contrariarme) ¿Por que estudias esas dos carreras, en qué momento crees que van a converger en tu vida? Aprendí a pulir mi respuesta con el tiempo, toreando a todas éstas pesimistas (o bien, curiosas) personas alegando que, en un futuro no muy lejano, me gustaría poner una escuela de idiomas chingona. Aunque... siendo sinceros, alguna vez yo también me pregunté cuando carajos se vería útil y reflejada toda ésta ñoñería.
Cuatro años después (y al parecer, doce materias y un servicio social pendiente) sigo sobre la marcha. Sólo que ahora, tengo inquietudes diferentes. Descubrí que la economía clásica es una cosa MUY INTERESANTE... tanto que se me hizo como una especie de "espinita" el terminar la licenciatura para aventarme una Maestría en Economía (neta, no miento cuando digo que me empezó a gustar bastante). Pero también sé que por ahora, tomar esos planes como lo que sigue en mi vida, es no llegar a ningún lado. Más viable es hacer una Maestría en mi rama laboral (educación) o mentir extravagantemente hasta llegar a puestos muy altos del Sindicato (ñeeeee).
Me agrada que cada sábado me hago propuestas diferentes acerca de "lo que haré el resto de mi vida". Lo que no me gusta es cuando me "preocupo" demasiado. Como por ejemplo, éste último día nos propusieron un plan de negocios para una empresa (de preferencia, la empresa que vamos a manejar "el resto de nuestras vidas"). Me quedé en blanco. Muchos de mis compañeros decidieron estudiar ésto porque precisamente ellos YA tenían una empresa de la cual no sabían ni que hacerle. Ellos ya tienen esa ventaja: ya tomaron el riesgo de creearla. Yo ni eso.
Hay otros colegas, que trabajan para otras empresas, pero todos ellos tienen ideas de hacer la propia y casi siempre, no se sale del campo de acción para el cual ya laboran. Papelerías, panaderías, productos de limpieza, etc. Yo... tampoco tengo eso.
Así que ya se imaginaran cuando el profe se acerco a preguntarme personalmente cual sería mi proyecto para empresa. No supe que decir. Hasta eso que el "profe" es uno nuevo y por lo tanto "buena-persona" (por no usar de más en éste texto el vocablo chido). Me dijo que pensara en alguna cosa en la que soy muy buena... en la que toda la vida he destacado, una actividad, producto o servicio por el que valiera la pena tomar riesgos.
Tampoco se me ocurrió nada.
Tengo de tarea descubrir para qué soy buena.
Aguasssss, que tampoco ando en una racha de poco autoestima, sucede que todas esas cosas en las que "soy buena" pues, no siento que sean tan redituables:
- ¿Una escuela de ingles?, pues sí, pero no es la idea más emprendedora de todas.
- ¿Escribir? ¿Y quién me va a pagar por hacer eso?
- Cursos de computación, diseño de páginas web, etc. Necesito acreditación oficial, nadie me va a creer que lo sé por puro principio autodidacta.
- Sexo. A eso se le llama prostitución y está penado por la ley.
A pensarle... aunque sinceramente quisiera mejor ser CFO o Senior Partner en alguna otra compañía de gran renombre. No se me da nada pensando en changarritos cualquiera.