sábado, 31 de marzo de 2012

Endless Love (1981)

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Aprovechando el ocio es que me puse a ver una película. Honestamente no sabía qué quería ver exactamente. Me dan hueva los estrenos, ya me vi cuarenta veces mis películas favoritas y hay algunas rarezas a las que todavía no consigo acceso. De repente salió en el catálogo de películas ochenteras "Endless Love" con una Brooke Shields adolescente (fiu-fiu).

Endless Love (or sick love)
DRAMA!, adolescentes y erotismo psicológico en jeans ajustados. Me estaba gustando mucho hasta que 30 minutos antes de acabarse se traba el vídeo y me quedé a mitad de una presunta violación.

Tss. Esas películas 80-teras me están ganando.

jueves, 29 de marzo de 2012

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a veces te extraño, sabes?

miércoles, 28 de marzo de 2012

Isolated

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I'm not that great. Neither I'm that smart, or funny. I'm not that cute, and definitely not so sexy. I'm not even that grown-up.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Sueño XXIII

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Pues, tengo una gripa leve (¡bienvenida seas primavera!). Y con el cambio de temperaturas, los viajes en la madrugada, el estrés y las toxinas es que vienen sueños raros pero agradables.

El primero de ellos fue muy lindo. Soñé que una persona pasaba por mí y me sacaba de mi casa alegando que íbamos a “pasear”. Nos subimos en una especie de artefacto volador que se propulsaba con los pies (como esas lanchitas en las que te traen pedaleando) y subíamos a volar por el cielo. Veíamos desde allá arriba como las hectáreas sembradas con variedad de frutos y semillas parecían una cobija de retazos. Como si un gigante fuera caminando hacia el horizonte arrastrando su cobija preferida. Volábamos sin rumbo hasta que llegamos a una loma en donde crecía un solitario manzano. Era grande y parecía hecho de plastilina, como si yo caminara por una maqueta que alguien más había hecho para atraparme. Subí al árbol para quitarle todas sus manzanas color rojo escarlata pues se veían deliciosas. Esta persona y yo hacíamos muy buen equipo cortando manzanas. De repente llega la dueña del terreno (una señora con cara de bruja medieval) con un rastrillo de jardín a espantarnos de su árbol. Entonces subíamos rápidamente a nuestro “helicóptero” rústico y seguimos volando hasta que se hizo un poco tarde y por consiguiente, ya era hora de regresar. Habíamos platicado de tantas cosas (una plática muy relajante) que se me consumió el tiempo-sueño que para cuando regresamos a mi casa (que en éste sueño es representada por el edificio donde mi mamá trabajó toda mi infancia) ya estaba obscureciendo. En cuanto se abre el portón de éste edificio (sacado de mi memoria) luce igual a como estaba en el 96, y es en ese momento, en el que estamos en el estacionamiento que esta persona me pregunta por su kayak.
– ¿Qué Kayak?
–Acuérdate que te dejé mi kayak, lo guardamos en aquella esquina. (Señala detrás de un árbol, en una cuevita donde se esconde una bomba de agua)
– No. No lo he visto. No está aquí. Tal vez mi esposo lo regaló pues hace poco tiempo que estuvo tirando cosas que ya no usábamos.
¡Mi esposo!... En mi sueño no me acordaba que “soy papa casada” y entonces me asusto porque, eso quiere decir que ésta persona no tiene nada que hacer aquí en mi historia, o en ésta línea del tiempo. Y subo corriendo las escaleras para adelantar diez años en el tiempo y que Esposo no se enoje conmigo. 


Dos días después tengo otro sueño. 

En éste estoy en una especie de museo que exhibe obras y autores importantes en el tema de la “educación”. Hay panfletos, libros, pinturas, esculturas, talleres y toda una gama de chicles mentales para mi deleite. Recorro éste museo con una persona. Hay silencio en todo el edificio. Recorremos salas, pasillos y siempre en silencio. De vez en cuando nos miramos fijamente y sólo nos sonreímos, como agradeciéndonos la compañía mutua. Todo con mucha sensibilidad pero sin acarrearnos a un plano más comprometedor. Cada uno entendemos nuestra realidad pero le damos gracias a la vida por darnos una hora de silencio en compañía de ésta persona. Tanta felicidad se ve sospechosa. 

Ya casi para terminar el sueño, aparezco tumbada en un área verde, leyendo un libro mientras me recargo en las piernas de éste otro personaje. Estoy tranquila. El clima es agradable y me siento apreciada. Me siento feliz.

Mi sueño termina como una representación vívida del libro que leo (dentro de éste mismo sueño), en dónde un cura termina siendo brutalmente asesinado en unos baños públicos justo después de ver dos gallinas sin cabeza en una especie de monte misionero. Este libro que leo, está escrito en primera persona y es por eso que en ésta última escena yo tomo el papel del asesino.

martes, 20 de marzo de 2012

Madre ausente

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Me esta cayendo muy mal que otras personas se crean la "mamá" de mi hija al hacer comentarios de "conmigo aprendió a decir-hacer-pensar-dibujar-etc cierta cosa" cuando ésas personas NO SABEN que Paula y yo tenemos un historial pasado de cinco largos años en los que hicimos grandes cosas de las que nunca alardeamos, pero que son completamente normales para una mamá y su hija...

Tal como estaba diciendo, me re-contra caga, molesta e hincha mis faltantes pelotas, que llegué una tercera persona a echarme en cara que con algunas semanitas bajo una desequilibrada tutela han hecho que MI hija aparentemente, sea una versión ultra mejorada de su intervención pseudo-maternal.

My ass. Todo lo que Paula sabe hasta la fecha lo ha aprendido de mi.

Brr.

viernes, 16 de marzo de 2012

My kid

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Con el propósito de que Pauli conociera el cine mudo fue que nos conseguí una película de Charlie Chaplin. Nos encantó. No hubo mucho problema con que no tuviera diálogos, al parecer, mi hija desarrolló empatía nata a la hora de ver el rollo cinematográfico (claro, algunas situaciones como el "abandono" si tuvieron que ser ajustadas a una opinión). Pero el punto culminante de ésta historia fue cuando las dos nos hechamos a llorar y nos abrazamos en la parte más dramática de éste film (por ahí del minuto 45 en adelante).

Indispensable tomarse ésa hora de su tiempo que ya decidieron perder en procastineo para darle play al siguiente vídeo.



martes, 13 de marzo de 2012

Re-fill

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¿Me da otros tres kilos de coraje pa' llevar? Es que, creo que se me acabó.

sábado, 10 de marzo de 2012

Shutterbug

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-Paula took all of these

viernes, 9 de marzo de 2012

Foto

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¿No les había dicho que mi pueblito tiene mucha influencia americana?

Mi pueblito tiene MUCHA influencia del extranjero. Todo te lo quieren vender en dólares.

jueves, 8 de marzo de 2012

miércoles, 7 de marzo de 2012

Memorama

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Me pasa que, a lo largo de mi vida voy conociendo personas al azar, a veces de forma muy inesperada o aleatoria y muy pocas, con convicción. Existen personas que entran en mi realidad, con las que comparto algo muy curioso que se le llama "cotidianidad" (y casi siempre durante un gran periodo de tiempo). Sucede que de esa cotidianidad y de ese roce personal día a día nace, lo que mucha gente conoce como "amistad". Hay otros tipos de amistad pero, concentrémonos ahora e éste tipo. 

Sucede que, cuando conoces a una persona con potencial de ser amiga(o)... comienzas inesperadamente a compartir y congeniar personalidades, incluso se da el momento en que te dedicas a escuchar las historias que moldearon a éste personaje, al que ahora estás a punto de dejar entrar a tu vida y así, generar nuevas anécdotas para la posteridad.

Soy de las personas que adora hurgar en el pasado de toda la gente que conozco. Me confieso como una gran admiradora de la manera en que la gente cuenta su vida, sobre todo si lo hace con todo lujo de detalle. Me interesan las historias de la infancia, los recuerdos de amores imposibles, las crónicas de viajes y todo pensamiento divagante que tengan la bondad de permitirme escuchar. Yo, colecciono historias. Me las imagino mientras las personas las están contando. Revivo por puro gusto, lo que el narrador manifiesta. A veces me pongo en su lugar y me pregunto ¿que hubiera hecho yo? Me gustan tanto esas historias que las guardo en mi memoria como si fueran mías y... ahí es donde nace el problema que les quiero comentar.

Atesoro tantas historias de gente que ahora es importante que... me estoy quedando si espacio para mis propias historias. Adoro escuchar a la gente vaciarme sus pensamientos que, siento que poco a poco estoy perdiendo mis recuerdos. O lo que es más molesto: estoy empezando a manchar mis recuerdos con pinceladas de los recuerdos de otra persona. 

Por ejemplo, hace no mucho tiempo salto a mi mente un recuerdo de la infancia en el que salí a jugar con mi papá. Recuerdo que ese día, fue la primera vez que pensé que "tener cinco años era fenomenal", quería detener el tiempo justo ahí y no parar de tener cinco años nunca más. Rescaté de ese recuerdo la figura de mi papá, de mi hermana, el parque en el que estábamos corriendo, mis zapatillas rosas con morado pero de repente se coló en mi recuerdo una mascota (que nunca tuve) que pertenece al recuerdo de otra persona. Esa mascota no tenía nada que hacer ahí pero, ya una vez ahí en mi memoria, modificó todo mi recuerdo haciéndolo obsoleto, confuso, "irreal", contaminado, inventado, etc.

 Esto empieza a ser un problema.



En lo que va de ésta semana, he traído pegada una tonadita de la autoría de Tchaikovsky, que recogí mientras veía un documental acerca de una internado de Ballet Ruso. Me encuentro haciendo cualquier otra cosa y ahí, pegada y repetitiva está la bendita melodía. Y mientras se repite una y otra vez, en mi cabeza se proyecta un recuerdo que no me pertenece. Le pertenece a una amiga que estuvo en un CEDART (para los que no sepan, es una escuela preparatoria enfocada a las artes). Ella  me contaba como amó esa etapa de su vida. Que todos los días era un trajineo de jóvenes cargando instrumentos musicales y arreglándose el vestuario. De chicos tomando clases de matemáticas en leotardos, una escuela donde la primera clase se daba descalzos en el foro, un lugar donde las chicas iban corriendo de puntitas a sus clases seculares con el tu-tú todavía puesto; de parejitas enamoradas acariciándose en el salón de piano; una escuela donde era menester interrumpir las clases sólo porque se ensayaba un concierto en el aula contigua. De todo eso.

Yo hubiera amado estar en esa escuela. Así que vivía ese supuesto a través de todos sus recuerdos categorizados como "la prepa".



Sé que esto está mal. En el plano creativo creo que esta bien tener una mente tan imaginativa... pero en el plano real, creo que está mal satisfacer esas fantasías (como esta de pertenecer a las ramas del arte escénico) con recuerdos de personas que estuvieron a un paso de serlo. 

Sé que está mal. Tengo que parar de aderezar esas historias con mi personalidad.

domingo, 4 de marzo de 2012

Bluffing

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A pesar de que ya me titulé y hasta trabajo en el ramo de mi carrera principal, sigo siendo estudiante de la otra licenciatura que comencé a la par con la primera. No me agüito, ahora que se pone más retadora es que la encuentro más valiosa. Alguien me mencionaba que en realidad, Administración de Empresas es útil hasta para la vida misma. Esa persona no se equivocó. En todos lados veo todo lo que he aprendido acerca de "comportamiento en la organización", "economía" y hasta "estadística administrativa". 

Al inicio de las dos carreras la gente si me preguntaba (a propósito de contrariarme) ¿Por que estudias esas dos carreras, en qué momento crees que van a converger en tu vida? Aprendí a pulir mi respuesta con el tiempo, toreando a todas éstas pesimistas (o bien, curiosas) personas alegando que, en un futuro no muy lejano, me gustaría poner una escuela de idiomas chingona. Aunque... siendo sinceros, alguna vez yo también me pregunté cuando carajos se vería útil y reflejada toda ésta ñoñería.

Cuatro años después (y al parecer, doce materias y un servicio social pendiente) sigo sobre la marcha. Sólo que ahora, tengo inquietudes diferentes. Descubrí que la economía clásica es una cosa MUY INTERESANTE... tanto que se me hizo como una especie de "espinita" el terminar la licenciatura para aventarme una Maestría en Economía (neta, no miento cuando digo que me empezó a gustar bastante). Pero también sé que por ahora, tomar esos planes como lo que sigue en mi vida, es no llegar a ningún lado. Más viable es hacer una Maestría en mi rama laboral (educación) o mentir extravagantemente hasta llegar a puestos muy altos del Sindicato (ñeeeee). 

Me agrada que cada sábado me hago propuestas diferentes acerca de "lo que haré el resto de mi vida". Lo que no me gusta es cuando me "preocupo" demasiado. Como por ejemplo, éste último día nos propusieron un plan de negocios para una empresa (de preferencia, la empresa que vamos a manejar "el resto de nuestras vidas"). Me quedé en blanco. Muchos de mis compañeros decidieron estudiar ésto porque precisamente ellos YA tenían una empresa de la cual no sabían ni que hacerle. Ellos ya tienen esa ventaja: ya tomaron el riesgo de creearla. Yo ni eso.

Hay otros colegas, que trabajan para otras empresas, pero todos ellos tienen ideas de hacer la propia y casi siempre, no se sale del campo de acción para el cual ya laboran. Papelerías, panaderías, productos de limpieza, etc. Yo... tampoco tengo eso.

Así que ya se imaginaran cuando el profe se acerco a preguntarme personalmente cual sería mi proyecto para empresa. No supe que decir. Hasta eso que el "profe" es uno nuevo y por lo tanto "buena-persona" (por no usar de más en éste texto el vocablo chido). Me dijo que pensara en alguna cosa en la que soy muy buena... en la que toda la vida he destacado, una actividad, producto o servicio por el que valiera la pena tomar riesgos.

Tampoco se me ocurrió nada.

Tengo de tarea descubrir para qué soy buena.

Aguasssss, que tampoco ando en una racha de poco autoestima, sucede que todas esas cosas en las que "soy buena" pues, no siento que sean tan redituables:

  • ¿Una escuela de ingles?, pues sí, pero no es la idea más emprendedora de todas. 
  • ¿Escribir? ¿Y quién me va a pagar por hacer eso?
  • Cursos de computación, diseño de páginas web, etc. Necesito acreditación oficial, nadie me va a creer que lo sé por puro principio autodidacta.
  • Sexo. A eso se le llama prostitución y está penado por la ley. 
A pensarle... aunque sinceramente quisiera mejor ser CFO o Senior Partner en alguna otra compañía de gran renombre. No se me da nada pensando en changarritos cualquiera.


viernes, 2 de marzo de 2012

Sueño XXII (el primero de éste año)

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Estaba soñando que con los miembros de mi centro de trabajo salíamos como a un congreso a otro municipio y que a todos nos acomodaban en módicos cuartos cuando llegábamos al lugar-destino. Ya estando sola, yo me escapaba a una galería de arte en dónde me lucí traduciendo frases rimbombantes  y de grandes autores en inglés. Luego de eso, me escabullía como a una mercería, en donde compraba algo de estambre y unos imanes (?). Recuerdo que estaba hurgando entre las cosas de ésta mega-mercería (lugares algo inútiles en la vida real) cuando de repente aparece entre las chacharas algo que parece ser una pipa de cannabis. Es bonita (mucho muy bonita) pues está hecha de porcelana blanca y donde se le coloca la hierba tiene como una mini coladera de metal (casi-casi como el mecanismo colador de las bombillas con las que toman mate).

La compro.

Llegando a mi cuartito, me entra la curiosidad y saco algo de hierbita (que honestamente no sé de donde rayos saqué en éste sueño). A continuación la preparo: la mojo con saliva, la hago bolita y la pongo en mi nueva y resplandeciente pipa de porcelana y... pues ya, en ese momento no pensé que fuera buena idea fumarla, yo sólo estaba curiosa de saber como funcionaría, pero no se me antojaba tener los ojos rojos, o hablar pastoso, tampoco de aparentar tener cordura cuando, bueno, en ése estado es imposible.
Sin ganas de usarla, pongo mi pipa de porcelana en un lugar entre una silla y la cama (disque escondida) y me preparo para salir a dar clases.

La escena cambia y de repente todos mis co-workers están reunidos y es por ellos que me entero que el Director de mi centro de trabajo, de buenas a primeras, empieza a hacer una inspección sorpresa en los cuartos de los demás. Para ésto, mi Director (mi jefe-jefe) siempre se ha mostrado muy amable conmigo en la vida real, pero cuando en éste sueño corro a mi habitación, completamente aterrorizada de que él pudiera encontrar "aquella extravagante compra", abro la puerta para encontrarlo a él (mi jefe) mirando extrañado un objeto que se cayó justo cuando yo irrumpí en el lugar: la pipa de porcelana blanca.

Mi jefe se encoleriza y no permite ninguna explicación. Dice que habrá consecuencias fuertes. Yo me quedo desconcertada y sentada en el piso, pienso que por lo menos le hubiera pegado un hit a la pipa para que me despidan por una buena razón. Que impotencia. Yo no hice "nada".

Al día siguiente me llevan a una reunión con muchas personas que revisan mi caso mientras yo muero de miedo por todo este asunto de la pipa de porcelana. De repente, me sacan tres diferentes carpetas (de esas color paja) y me miran sin decir una palabra. Soy yo la que rompo el silencio preguntando si tienen para mi malas noticias, pero no me contestan directamente. Uno de los hombres me mira mientras me informa que yo ya no puedo laborar en ese centro de trabajo por que mis actos y su relación con sustancias ilegales no son exactamente lo que se busca dentro del sistema. Me dice que las carpetas que tengo frente a mi son nuevas propuestas para re-ubicarme en un nuevo plantel. 
En este punto, yo estoy cayendo en la mala actitud de "chale, yo no hice nada" y "chale, estos pendejos me van a mandar más lejos todavía". Luego, siento que dispongo de medio minuto para empaparme de la idea  de que, todavía tengo trabajo. En eso, me entregan la primera carpeta, la abro y leo en negritas que donde está el espacio de "ubicación" dice "Cuitzeo". 

Y ya... que me despierto súper asustada.

Cuitzeo está a 40 minutos de Morelia.

Demandas de la vida adulta

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Me da MIEDO ir al banco, verdad de dios que me siento la mujer asalariada más paranoica del planeta.




Que fácil era ser pobre.