lunes 2 de enero de 2012

Dos kilos de coraje, para llevar por favor.

En este momento, Esposo ya esta en la carretera de regreso a casa. Ésta misma mañana, manejo las cinco horas que se hacen de Morelia hasta Cotija sólo para traerme a mi nueva ubicación de trabajo, y resulta (por un cambio inesperado de planes) que se retorna hoy mismo, dejando a su esposa (yo) completamente sola. 

Ya había tenido las dos semanas previas a vacaciones para conocer el pueblito, presentarme en la secundaria y ver dónde viviría pero, todo ésto lo hice siempre acompañada de él. El muy santo pidió sus vacaciones desde antes sólo para aventurarse conmigo. Se dispuso a hacerme conocer todos los lugares por los que ahora voy a transitar para darme un empujoncito de confianza y también para asegurarse que no me falte nada. Lo amo. Pero ahora que se ha ido (y que Paula se queda indefinidamente con sus abuelos) es que me llega el sentimiento, la duda y la debilidad. Es también que me quedo pensando en que, las cosas ya no serán iguales de ahora en adelante. Se nos avecina una gran incertidumbre.



Extraño a mi familia.






Dios... si tan sólo parara de llorar.




3 aportaciones al tema:

Sucio Vagabundo dijo...

:(

Abrazo.

Uste' y su familia pueden.

magentuosa dijo...

Qué difícil. Te deseo mucha fuerza. Costará acostumbrarse pero verás que le encuentras el modo.

Fernando dijo...

siempre hay modo!
pero date el chance de digerir todo esto que estas viviendo de la forma correcta

coraje?... amor a tu vida!, pasión por lo que haces!, ganas de llegar a los limites! no te subestimes.. coraje es para gente que nunca ha tenido nada.. y tu apenas lo estas consiguiendo!

chíngale!

abrazo!.. *abrazo cálido siempre que lo requieras*