jueves, 1 de diciembre de 2011

Me astillé

Creo que estaba buscando mis zapatos pues se habían ido debajo de la cama (odio cuando mis zapatos huyen de mi alcance), cuando el filo de la base de la cama me regaló una astilla en la mano. Entró rápido. Me senté en el piso a revisar la herida (de poca profundidad)... y ya los zapatos me importaron poco. Y fué ahí, en ese momento, en el que maldecía el dolor y a la astilla (y a mi cama), cuando me llegó de sopetón un "flashback" de los tiempos en dónde yo cursaba la secundaria.

Mi clase favorita era Biología. Y mi profe de Biología era dentista de profesión y cazador en sus tiempos libres. No sé que tema tratábamos en clase que nos preguntó ¿Cómo se saca un león una astilla de la pata?.

Y fue ahí mientras me dolía mi astilla que recordé que un león, cada que se astilla con una planta del desierto, busca una superficie lodosa para acostarse en ella y dejar remojando ahí su pata. Se queda un día, dos días, tres días o los que sean necesarios mientras espera que la herida esté infectada y se llene pus, luego mueve su pata sobre la tierra firme para que la astilla salga con extrema facilidad. Todo su organismo trabajó marchas forzadas para deshacerse de lo que no le pertenece, de lo que no está bien, de lo que no se supone que debe estar ahí... y el león vuelve a su vida normal.
Siguiendo ese ejemplo, esperé dos días para sacarme esta astilla. Ya estando afuera parecía poca cosa... pero la herida, la incomodidad y el dolor casi me toman de los cabales. Lo que me hace pensar que una cosita de apenas un centímetro me puede derribar con tanta facilidad. 

El león es/era mi animal favorito.

2 aportaciones al tema:

Sucio Vagabundo dijo...

Lo que menos se espera es lo que más le puede a uno, o algo así.

Saludos!

PD Roawr de león :D

Ex-escorpio dijo...

La pelis MATRIX enseña que como todo, el dolor tiene su opuesto que es el placer. Sin uno no existiría el otro.